Antecedentes

El escenario que enfrentan las instituciones públicas actuales se enmarca en los procesos de modernización y se caracteriza por un incremento en la demanda ciudadana de gestiones innovadoras, pertinentes, oportunas y transparentes.

El modelo de la nueva gestión pública implica alcanzar altos grados de asertividad en la definición de propósitos y la suficiente transparencia que permita una efectiva participación ciudadana.

Fortalecer la institucionalidad pública requiere contar con profesionales capaces de liderar procesos innovadores de gestión institucional y reconocer en el entorno los factores que inciden en la articulación del sector público con la sociedad civil, como elemento catalizador de desarrollo.